Coloque la placa de poliestireno o espuma en el borde superior de la jardinera y córtela a medida con un cúter por todos los lados. Luego, corte la pieza para el fondo de la jardinera y colóquela de manera uniforme en la base.
Forrar el interior de una jardinera de madera con poliestireno (preferiblemente placas de XPS) es una protección sencilla y económica que mejora sustancialmente las condiciones para las plantas y prolonga notablemente la vida útil de la madera. La capa de aislamiento actúa como un amortiguador: en invierno protege las raíces de las heladas y en verano evita su sobrecalentamiento, permitiendo que las plantas toleren mejor las fluctuaciones de temperatura.
¿Qué materiales se necesitan para realizar el aislamiento?
¿Cómo hacer el aislamiento? Instrucciones paso a paso

Prepare las cuatro piezas para los laterales de la jardinera. Antes del montaje final, pruébelas "en seco", asegurándose de que formen una capa aislante hermética que proteja las raíces de las plantas contra el frío.

Fije el poliestireno o la espuma a las paredes laterales utilizando una grapadora o chinchetas de cabeza plana. Asegúrese de que el aislamiento sobresalga lo menos posible para facilitar la colocación uniforme de la lámina protectora.

Introduzca la lámina protectora en el interior de la jardinera. Extiéndala sobre el fondo y los laterales suavemente, tratando de evitar pliegues. La lámina debe adherirse lo más cerca posible de las paredes para no restar espacio al sustrato.

Esquinas: corte los fragmentos sobrantes de la lámina a lo largo de los cuatro bordes verticales. Gracias a esto, la lámina se distribuirá correctamente y no formará pliegues gruesos en las esquinas de la jardinera.


Utilice de nuevo la grapadora o chinchetas para fijar la lámina justo en el borde superior de la jardinera. Esto garantizará la estabilidad del forro al verter la tierra y plantar.

Retire el exceso de lámina cortándola al ras del borde superior de la jardinera. Un acabado estético hará que la protección sea casi invisible bajo las plantas.

Asegure la salida del agua: en el fondo de la jardinera, realice orificios que atraviesen tanto la lámina como el poliestireno o espuma. Esto es crucial para evitar la pudrición de las raíces y el estancamiento del agua.

Vierta una capa fina de arcilla expandida en el fondo. Este drenaje natural garantizará el flujo libre del aire y protegerá las plantas de la humedad excesiva, cuidando su crecimiento saludable.

Como sustrato, lo más sencillo es utilizar sustratos preparados estándar y tierras de jardín destinadas al cultivo de plantas de balcón. Puede calcular la cantidad de sustrato necesaria en litros multiplicando el ancho, la profundidad y el largo del interior de la jardinera expresados en decímetros.
Si sus plantas prefieren una tierra permeable, puede mezclarla adicionalmente con perlita o arena de grano grueso, gravilla fina de 1-2 mm (aprox. 10% del volumen). Esta mezcla evitará que el suelo se compacte y mejorará su estructura. También es recomendable añadir aprox. un 10% de su volumen en arcilla triturada o limo, y materia orgánica viva como estiércol granulado o compost. Esto aumentará significativamente la capacidad de absorción del sustrato, estabilizando la unión de los nutrientes y evitando el lavado del humus y los fertilizantes.

Una protección adecuada de las jardineras facilitará el cultivo de flores en balcones y terrazas, asegurándoles excelentes condiciones de desarrollo. Gracias a ello, las plantas le recompensarán con una floración hermosa y un crecimiento exuberante. Proteger las paredes con una lámina en combinación con el aislamiento térmico y la capa de drenaje es un procedimiento profesional que apoya plenamente la durabilidad de las jardineras de madera y mejora sustancialmente las condiciones de crecimiento de las plantas.









